Qué extraño llamarse Federico
Che strano chiamarsi Federico
Ettore Scola
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Biopic
2013
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90min
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Subtitulado

Entre el documental y la ficción, la última película de Ettore Scola construye un sentido e ingenioso homenaje a Federico Fellini.

Sinopsis

Ettore Scola (“Nos habíamos amado tanto”, “Sucios, feos y malos”, “La familia”, “Splendor”, “La cena”) fue un amigo cercano de Federico Fellini. Ambos se conocieron colaborando en diarios humorísticos. Más tarde, ya convertidos en cineastas, gustaban de visitarse mutuamente en los sets mientras rodaban. Desde la perspectiva de amigo, Scola se acerca al universo felliniano a través de la recreación de episodios de la vida del director, filmados en los estudios Cinecittá, así como de inéditos materiales de archivo. El resultado es un film que trasciende el simple homenaje. Hay que entender que el film no es un ensayo académico sobre la obra de Federico Fellini. No es una obra para aprender sobre el aporte de Fellini al cine, ni para conocer en profundidad su vida íntima. Su objetivo es contar el Fellini que conoció Scola, otro gran director. Entre el documental y la ficción Ettore Scola construye un sentido homenaje a Federico Fellini.

Lo interesante del film es el encuentro entre Fellini y Scola. Con mucha poesía, excelente música y buenas actuaciones, el film es un gran documento cinematográfico de como dos grandes crecieron y cambiaron el lenguaje del cine. Scola se concentra en contar el proceso creativo de la obra de Fellini a través de dos situaciones fundamentales: su paso como caricaturista de una revista política, en la que Scola también trabajó, y sus paseos en auto por Roma huyendo del insomnio. En esos paseos, Fellini encontraba gente que lo hacía cuestionar y reafirmar su visión del arte. Es, se ha dicho, una película nostálgica.

Conviene recoger algunas declaraciones de Scola (1931) acerca de las razones “Prometí no volver a hacer una película hasta ver a Berlusconi tras las rejas. Pese a que no se da por vencido, los duros golpes que ha recibido y, sobre todo, el vigésimo aniversario luctuoso de Federico, me animaron a realizar esta película, que es una especie de retrato cubista que incluye materiales inéditos, pedazos de films, recreaciones y entrevistas. Pero sobre todo recurrí a mis propios recuerdos. Para mí, Federico era como un Pinocho que no se transformó en un niño de verdad, sino que vivió libre de toda atadura, venciendo incluso a la muerte”.